martes, 16 de enero de 2018

Acto en Arganzuela: Acércate, lo verás claro

Acto organizado por el 
Observatorio de Renta Básica de Ciudadanía de Attac Madrid
en el Centro Dotacional de Arganzuela.
Martes, 16 de Enero, C/ Canarias, 17. Madrid.









domingo, 14 de enero de 2018

Pensiones: que los bancos paguen lo que deben


La idea de que la banca contribuya a sufragar las pensiones estatales no es descabellada. En cualquier caso, mucho menos que la pretensión de la banca de suplantar a la Seguridad Social con sus planes privados de pensiones. Lo que resulta pueril es que las dos formaciones políticas que deberían unir fuerzas para reforzar las pensiones públicas rivalicen por ver quién fue la primera en exponer la idea. Máxime, cuando la primicia del ‘invento' no les corresponde a ninguna de ellas, como se verá a continuación.

El PSOE, por boca de su líder, Pedro Sánchez, acaba de proponer la creación de dos nuevos impuestos: uno que grave las transacciones financieras [en línea con lo que viene defendiendo ATTAC desde hace un par de décadas] y otro extraordinario sobre la banca, para que ayuden a reducir el déficit de la Seguridad Social. Sánchez justifica el impuesto bancario con el impecable argumento de que los españoles contribuyeron "con el sudor de su frente" al rescate de la banca, por lo tanto lo "justo" es que ahora sea la banca quien ayude a sostener el sistema de pensiones.

De inmediato, el Gobierno, junto a La Voz de su Amo —conjunto de medios informativos al servicio del mundo de los negocios— han descalificado la propuesta. Así, El País, conspicuo miembro del club de los voceros, dedica al asunto un editorial en el que califica la propuesta como demagógica. Pese a reconocer que "es necesario asumir que cualquier desequilibrio entre ingresos y gastos de la Seguridad Social será soportado por los presupuestos públicos. Ello significa admitir que la recaudación de impuestos debe incrementarse para satisfacer esa prioridad inexcusable". Sin embargo, el editorialista se apresura a sacar del campo de juego a la banca: "Lo que no es razonable es definir un impuesto específico que recaiga sobre un sector concreto de la economía. Mucho menos justificarlo como una contrapartida a las ayudas públicas que han recibido los bancos en la gestión de la crisis financiera".

Entonces, ¿de dónde obtenemos los recursos para garantizar las pensiones? Según el editorial: "El necesario aumento de los ingresos fiscales para garantizar los compromisos de la Seguridad Social no tiene por qué concretarse en impuestos finalistas. Existe recorrido suficiente en la mayoría de las figuras tributarias existentes para garantizar la generación de ingresos".

Traducción para peatones: si hay que recaudar más, que la carga recaiga sobre las espaldas de los de siempre, o sea, los asalariados. Que son los que pagan impuestos por partida doble. ¡Mucho ojito con
tocar las rentas del capital!

La ciudadanía debería, de una vez por todas, dejar de comulgar con las ruedas de molino de ciertas convenciones espurias. La primera, que todos los gastos del Estado —como las carreteras, por las que circulan tanto los trabajadores como los empresarios, banqueros y otras gentes de buen vivir— se costean con cargo a los impuestos generales. Un dinero que, casi en su totalidad, procede de las rentas del trabajo (IRPF) y del consumo de la mayoría de la población, que es trabajadora. Sin embargo, se acepta como si fuera una ley cósmica que las pensiones públicas han de ser sufragadas únicamente por el bolsillo de los trabajadores.

Tales convencionalismos determinan una realidad perversa: los asalariados sufragan el coste de las Fuerzas del Orden que protegen la Seguridad de la Propiedad Privada —cuya porción más sustanciosa se acumula en pocas manos— mientras que los más adinerados no contribuyen a proteger la Seguridad Social de quienes dedican lo mejor de su vida a construir la fortuna de los ricos. 


Ha llegado la hora de derribar este binomio de ideas dominantes en el pensamiento político a través de una acción decidida de los representantes de la mayoría social de este país. Para ello, los partidos de izquierda deben dejarse de postureos, rivalidades, sorpassos y esperpentos periféricos, e ir a la raíz de las cosas. Históricamente, la izquierda sólo ha conseguido atenuar la injusticia cuando sus distintas formaciones han golpeado conjuntamente contra las desigualdades.

En este sentido, los dirigentes de Podemos parecen sentirse molestos con la propuesta del PSOE, y se han apresurado a señalar que es una 'copia' de una iniciativa de la formación morada. "Es buena noticia que otros partidos hagan suyas nuestras propuestas. Los impuestos a la banca son una necesidad democrática, social y económica", ha expresado Pablo Iglesias a través de Twitter. Por su parte, el responsable económico de Podemos, Nacho Álvarez, firma un artículo titulado 'Pedro Sánchez: bienvenido a la propuesta de Podemos', recordando que el programa electoral de su partido proponía poner un "impuesto a la solidaridad" a las entidades financieras para que hicieran frente al rescate.

¿Y qué más da? Los celos podemitas por arrogarse la primicia de la idea tienen un tinte pueril. En materia de políticas de justicia social, no importa tanto quién lo diga primero, sino quién sea capaz de llevar a cabo las reformas.

Porque, puestos a ser tan estrictos, les contaré una pequeña anécdota. Y es que, en todo caso, sería al modesto ciudadano que mantiene este cuaderno a quien corresponde la primicia del 'invento'. Cuatro años antes de nacer Podemos (2014) ya defendí la idea de que la banca debía contribuir a sufragar el sistema público de pensiones. Idea puesta, negro sobre blanco, en un libro cuyo título no deja lugar a dudas: ¿Pensiones en peligro? Que la banca pague lo que debe (El Viejo Topo, Barcelona, 2010).

Digo aquí que, a primera vista, aparecen cuatro fundadas razones para que los bancos dediquen una parte de sus ganancias a mantener el fondo de pensiones de la Seguridad Social:

i) Por atender al público a través de cajeros automáticos, la banca debería ser gravada con un impuesto robótico. Igual que deberían ser gravados otros negocios que obtienen beneficios a partir del trabajo que la mayor parte de las personas efectuamos al desempeñar el papel de prosumidores.

ii) Por cobrar a la clientela comisiones injustificadas por el uso del dinero de plástico, en especial las tarjetas de débito con las que el cliente dispone de su propio dinero en régimen de ‘autoservicio'. Estas comisiones equivalen a un impuesto en la sombra sobre el consumo.

iii) Por ser la banca la principal responsable de la actual crisis financiera y la principal destinataria de las ayudas del Estado. El crecimiento de la Deuda Pública se debe, en gran medida, a las ayudas de los gobiernos a las entidades bancarias.

iv) Por ser la banca el agujero negro a través del que desaparecen ingentes cantidades de riqueza, que es conducida a los paraísos fiscales.


Conviene huir de las tentaciones adanistas y tener bien presente la vieja advertencia nihil novum sub sole: nada hay nuevo bajo el sol. Dicen que después del Génesis todo lo que se ha escrito es un plagio continuo. Al menos en nuestra cultura occidental, porque la Biblia también es, en muchos de sus pasajes, un puro plagio de otros mitos tomados de textos más antiguos. Entre ellos, la epopeya babilónica de Gilgamesh donde ya se cuenta el mito del Diluvio Universal. 

Por lo que a un servidor respecta, me aplico el cuento.
Aunque cronológicamente yo dijera antes lo del impuesto a la banca, no aspiro a colgarme medallas. Seguramente, la idea vino inspirada al escuchar la amarga queja de miles de personas jubiladas cobrando una pensión miserable. Y dado que yo no me considero adanista, sino en todo caso pensionista [más bien mediopensionista a juzgar por la birria de paga demediada que recibo a fin de mes] de buen grado les regalo la idea a todos los políticos que estén dispuestos, en serio, a tener la honestidad y el arrojo de llevarla a cabo.
      
Y de paso, les regalo otra idea en nombre de los miles de personas que hemos firmado la petición solicitando a los parlamentarios de las distintas formaciones políticas del Congreso de los Diputados que alcancen un pacto de Estado en virtud del cual la cuantía de la pensión mínima contributiva y de viudedad sea equiparada al Salario Mínimo Interprofesional. 

 
Por favor, Señorías, hagan suya la idea, aprópiense de ella sin rubor, llévenla a cabo y posen ante las cámaras firmando el acuerdo. Con la subida de la pensión mínima podremos comprar el periódico en el que aparezca su foto.



https://www.amazon.com/PENSIONES-PELIGRO-BANCA-PAGUE-DEBE/dp/8492616849

A ti tambien te afecta la movida de las pensiones. Marta Flich


domingo, 31 de diciembre de 2017

Pensiones:: "revalorizadas" el 0,25% por quinto año consecutivo


Por quinto año consecutivo, el Gobierno "revaloriza" las pensiones con una irrisoria subida del 0,25%. Esto afecta de manera especialmente grave al 50% del colectivo total de pensionistas, cuya prestación se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. Mientras tanto, todos los partidos políticos están empeñados en mirar para otro lado.


El Consejo de Ministros del peor de los Gobiernos habidos en la España democrática aprobó, en su última sesión del año, una "revalorización" de las pensiones del 0,25% para 2018, el mínimo legal previsto, y la subida en un 4% del salario mínimo interprofesional (SMI), desde 707,6 euros mensuales a 735,9 euros al mes.

La subida de las pensiones en un 0,25% es el mínimo legal establecido en la fórmula de revalorización introducida en la última reforma de pensiones, que tiene en cuenta los gastos e ingresos del sistema y establece una subida mínima del 0,25% y un techo máximo del IPC más un 0,50%. Se trata del quinto año consecutivo en el que las pensiones suben un 0,25%. Con este incremento, la pensión máxima se situará a partir del 1 de enero en 2.580,1 euros al mes y las mínimas, según aparecen en el siguiente cuadro:


Fuente:  Cinco días

La política del gobierno de Rajoy conduce al abismo al sistema público de pensiones a la vez que sitúa en el umbral de la pobreza al 50% de los pensionistas. Con la inestimable colaboración, por inacción u omisión, del resto de partidos políticos, ocupados en cuestiones marcianas que, en lo sustancial, no han cambiado gran cosa desde el anterior comentario efectuado en este blog.

En España, la mitad de las pensiones se encuentran por debajo del umbral de la pobreza. Un 27% de las pensiones se sitúa por debajo de los 600 euros. Un 23% se encuentra entre los 600 y 700 euros. Y el 50% restante está por encima de los 700. La pension más habitual se sitúa en el umbral de pobreza: 645 euros mensuales.


La Mesa de Pensiones creada en el Parlamento para estudiar soluciones encaminadas a proteger el actual sistema de pensiones, se encuentra paralizada de hecho. Pero, mientras tanto, parece un deber moral hacer algo por las prestaciones mínimas. Recuerdo que sigue abierta esta petición en Change.org

Las personas firmantes de esta petición solicitamos a los parlamentarios de las distintas formaciones políticas del Congreso de los Diputados que alcancen un pacto de Estado en virtud del cual la cuantía de la pensión mínima contributiva y de viudedad sea equiparada e indexada al SMI a efectos de aplicación automática de futuros incrementos del mismo.


La petición fue creada en febrero de 2017 y hasta este momento ha recibido 86.000 firmas. Una cifra considerable pero muy alejada aún de la cifra que la propia entidad Change estima adecuada para una petición de esta índole. Firmarla y, sobre todo, promocionarla, es una opción de quienes lean estas líneas.

Ahí lo dejo. Me dirán que esto no conduce a nada, pese a lo cual, uno considera que, al menos "debe hacer su parte", como el colibrí del cuento.

Cuentan los guaraníes que un día hubo un enorme incendio en la selva. Todos los animales huían despavoridos, pues era un fuego terrible. De pronto, el jaguar vio pasar sobre su cabeza al colibrí… en dirección contraria, es decir, hacia el fuego. Le extrañó sobremanera, pero no quiso detenerse. Al instante, lo vio pasar de nuevo, esta vez en su misma dirección.

Pudo observar este ir y venir repetidas veces, hasta que decidió preguntar al pajarillo, pues le parecía un comportamiento harto estrafalario:

¿Qué haces colibrí?, le preguntó.

Voy al lago -respondió el ave- tomo agua con el pico y la vierto sobre el fuego para apagar el incendio.

El jaguar se sonrió.

¿Estás loco?- le dijo. ¿Crees que vas a conseguir apagarlo con tu pequeño pico tú solo?

Bueno- respondió, el colibrí- yo hago mi parte…

Y tras decir esto, se marchó a por más agua al lago.






viernes, 24 de noviembre de 2017

El pienso para pobres; una propuesta insultante


João Doria, un político brasileño, ha propuesto suministrar a los pobres una especie de pienso elaborado a partir de productos a punto de caducar: la 'farinata'. Un método insultante, nada ético y escasamente estético, para solucionar el déficit de nutrición de las capas sociales más necesitadas. Algo similar a la 'papilla nutritiva' propuesta por José de Acuña en la España de 1930.

"Está bueno, yo lo he probado. Tiene varios sabores e incluso el Ejército lo usa en situaciones de emergencia. El alimento fue desarrollado por científicos, elaborado con gran cuidado y presentado al Ayuntamiento de São Paulo con todos los respaldos académicos y científicos. Dura años y es el mismo que consumen los astronautas en el espacio". Con estas palabras, João Doria, el polémico alcalde de la ciudad más rica de Brasil, anunciaba el pasado octubre su intención de introducir un pienso llamado 'farinata' como alimento en los centros escolares y los albergues para indigentes. Una iniciativa que ha desatado tal tormenta que el mandatario ha tenido que dar marcha atrás.

Por supuesto, esta farinata no tiene nada que ver con la 'fainá' (de fainâ, su nombre en el dialecto genovés de la lengua ligur, farinata en italiano), un plato hecho a base de harina de garbanzos, agua, aceite de oliva, sal y pimienta. Ni mucho menos con Farinata degli Uberti, personaje de la Divina Comedia de Dante Alighieri:

 «Ed el mi disse: Volgiti! che fai?
Vedi là Farinata che s'è dritto
da la cintola in sú tutto 'l vedrai

Io avea già il mio viso nel suo fitto;
ed el s'ergea col petto e con la fronte
com'avesse l'inferno a gran dispitto.»
(*)


Esta ‘farinata' brasileira para pobres, versión industrial de la antigua 'sopa de convento'(**), consiste en un producto en polvo o granulado fabricado con alimentos a punto de caducar, que son descartados por la industria alimentaria. La plataforma Sinergia, responsable de la controvertida idea, asegura en su web que la farinata puede ser una "una solución práctica y eficaz para combatir el hambre en el mundo".

Las reacciones no se hicieron esperar y muchos aseguran que el presidenciable alcalde de Sao Paulo quiere acabar con los problemas de nutrición de su ciudad alimentando a los pobres como si fueran perros. El Consejo Regional de Nutricionistas de Sao Paulo señaló, en un comunicado, que esta iniciativa es una afrenta al derecho básico de tener una alimentación adecuada y recordó que no pueden obviarse cuestiones como la dignidad que va más allá de recibir una ración de nutrientes. Esta iniciativa es una total falta de respeto a los avances de las últimas décadas en el campo de la seguridad alimentaria en lo que respecta a las políticas contra el hambre y la desnutrición".
 

La idea del pienso para humanos encuentra un antecedente hispánico en la 'papilla alimentaria' propuesta por José de Acuña, promotor y único militante de Mesocracia Universal, partido político por el que se presentó a las elecciones generales de 1936 en Jaén y obtuvo un escaño de diputado en las Cortes. Era Acuña un rico propietario que se aburría en el campo y necesitaba una coartada sólida para instalarse en Madrid y divertirse lejos de los predios de labranza. En un breve relato biográfico, dice de él Rafael Torres que: "Rico por herencia, no lo era, en cambio, de esa manera rapaz, desalmada, insultante y pistoleril de los hacendados españoles de su época, y pasaba el tiempo leyendo novelas exóticas de Pierre Benoit e inventando tractores con patas articuladas". Se supone que para saltar acequias y ribazos. 

Este conspicuo y fabulador político propuso, en los años treinta del siglo XX, garantizar a toda la población el derecho a la existencia a través del suministro de una "canasta básica" de productos elementales provista por el Estado. Una propuesta que venía a ser el corolario de la teoría política que Acuña inventó bajo el título de Mesocracia Universal. 

El vocablo mesocracia figura en el diccionario de la lengua castellana y significa dominio de la clase media. De la clase media económica, entendámonos. Al utilizarlo, le he querido dar una nueva acepción; no me refiero a la clase media económica, sino a la clase media intelectual, pues para mí las sociedades civilizadas no pueden dividirse ni se dividirán en el porvenir en más clases que las siguientes:

1. Anormales positivos o aristócratas de la inteligencia, que son aquéllos que se distinguen de sus semejantes por una cualidad especialmente positiva. Son anormales positivos o aristócratas los genios de la Ciencia y del Arte, profesores ilustres, músicos, escritores e incluso toreros, cuando son muy buenos. Esta categoría social constituye una minoría reducidísima. Son indispensables a la Humanidad, puesto que sin ellos no podría progresar en ningún sentido, ni tampoco recrearse en lo superfluo, objetivo esencial de nuestra existencia. Y son peligrosos, si se les deja en completa libertad, por su egolatría.

2. Normales relativos o mesocracia. Son los relativamente equilibrados. Constituyen la mayoría del género humano, más del ochenta por ciento. Son las hormigas que trabajan, pien-san, sufren por vivir lo mejor posible. Y sólo aspiran a esto: conseguir vivir bien gobernados.

3. Anormales negativos o eskatocracia, que son aquéllos que no tienen ninguna cualidad positiva, y todas negativas, y constituyen lo que puede llamarse residuos o desperdicios de la sociedad.

Pues bien, como teoría política, la mesocracia significa que los únicos que tienen el derecho y el deber de gobernar son los componentes de la mesocracia, pero no directamente, sino por medio de la aristocracia, teniéndola a su servicio, exigiéndole constantemente que cumpla con su deber. El día que los ministros se recluten como las cocineras, y se despidan con la misma facilidad cuando cometen algún desaguisado, será el día en que la Humanidad empezará a redimirse de las terribles angustias que le abruman ahora.


Nadie hubiera apostado un céntimo por su candidatura, y menos cuando el mesocrático ingeniero optó por utilizar un jeroglífico como reclamo de propaganda electoral. Pero Acuña, que podía ser todo lo fantasioso que se quiera pero no tenía un pelo de tonto, se venía gastando desde 1931 un buen dinero en pasquines, carteles y folletos. De forma que, cuando se convocaron los comicios de febrero de 1936, cualquier habitante de la provincia de Jaén sabía de sobra que el cuchillo, el tenedor y la cuchara flanqueados por las letras M y U del jeroglífico significaba Mesocracia Universal. 


Y para la gente del común, la filosofía de Mesocracia Universal se traducía en un principio fácilmente entendible: «El hombre civilizado tiene el perfecto derecho de vivir sin trabajar», sentenciaba Acuña: «A simple vista, resulta sugestivo para los vagos y divertido para todos, si se piensa, como pensamos la mayoría, en la vida plena y completa del hombre moderno. Pero no es eso. El teorema habla de vivir, de subsistir, pero no de gozar. A vivir tenemos derecho todos los hombres por el mero hecho de haber nacido, pero a gozar sólo lo tienen y tendrán los que sepan conquistar los goces con su esfuerzo y con su trabajo personal». Por tanto, sostuvo Acuña que:

El derecho general a existir debería garantizarlo el Estado, proporcionando a todos un mínimo de alimento, vestido y cobijo. Para el goce se necesitaría el plus que habría de fabricar cada cual.


De acuerdo a la doctrina mesocrática, mientras que trabajar para vivir y luchar por lo necesario es un suplicio porque es forzoso, trabajar para gozar y pelear por lo superfluo se convierte en un placer porque es voluntario. Por cierto, las ascéticas prestaciones garantizadas por el Estado Mesocrático bastarían para tumbar el argumento de que nadie trabajaría con un ingreso básico. Pocos lujos cabían dentro de la elemental canasta diseñada por José de Acuña:


El alimento podría ser una papilla nutritiva, pero no apetitosa, puesta gratuitamente a la disposición de todos por medio de surtidores parecidos a los que ahora se usan para el suministro de gasolina a los automóviles, estratégicamente distribuidos por toda la superficie del Planeta. De tal modo que cualquier ser humano, andando por el mundo por sus propios medios, podría proveerse del alimento necesario con la frecuencia conveniente a su bienestar fisiológico.

Los vestidos, señala Acuña, "serán sencillos y feos, frescos en verano y de abrigo en el invierno, y no servirán, desde luego, para hacer conquistas, sino que, al contrario, estarán hechos de forma que desee uno quitárselos pronto". Al menos, elimina el factor penitencial en lo tocante a las viviendas que, eso sí: "tendrán las habitaciones imprescindibles y serán modestas y reducidas" pero no tan desagradables que inviten a salir corriendo de ellas.

¿Estará generalizándose entre los dirigentes la idea de la papilla alimentaria.básica?


(*)(Dante Alighieri: Divina Commedia, Inferno, Canto X, versi 31-36)
(**) Sopa de convento

 —¿Qué es la sopa de los conventos?

Es la distribución de la comida sobrante de un convento a pobres que no tenían qué comer. Es un acto de generosidad y de caridad. Es hacer lo que se hace en  las casas de los hombres de bien, y donde los amos tienen entrañas, dando a una familia desgraciada la comida sobrante. Un convento es una casa, es una familia. ¿Por qué no han de poder hacer los frailes en su convento lo que haría y hace cualquier particular en su casa, y un soldado en su cuartel? 

Sí, hasta los soldados, pues el que viva cerca de un cuartel o cuerpo de guardia en Madrid verá a la hora de repartir el rancho acercarse a los soldados una porción de ancianos, mozos de cordel, lisiados, mujeres con sus niños, a quienes aquellos dan el sobrante de su escaso alimento; acción noble y generosa, que honra a nuestro soldado, al soldado más sobrio y parco de la tierra, y que para timbre y honra de nuestro ejército quiero consignar aquí.

Vicente de La Fuente: La sopa de los Conventos. Tratado de economía política en estilo joco-serio acerca de los obstáculos tradicionales en nuestro país. (1868)


Texto disponible en:  https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/32/81/_ebook.pdf


martes, 3 de octubre de 2017

¿Podemos, de una puñetera vez, hablar en este país de algo más que de banderas? De las pensiones, sin ir más lejos.


La gravísima situación creada en Cataluña por la colisión de intereses de los gobiernos de las respectivas derechas nacional (PP) y autonómica (PdCat) está afectando a cuestiones sociales de primer orden, que se están viendo relegadas a un tercer plano. Como el sistema público de pensiones, al que la política de Rajoy conduce al abismo a la vez que sitúa en el umbral de la pobreza al 50% de los pensionistas, que cobran menos de 677 euros al mes.

El conflicto planteado ahora mismo en Cataluña es absolutamente demencial. Demencial el empleo desmesurado de la policía antidisturbios, enviada por el Gobierno central, que ha golpeado a la gente que pretendía, legítimamente, ejercer su derecho al voto. Y este es uno de los aspectos en que los catalanes no deberían sentirse discriminados, pues reciben de la policía el mismo trato aplicado en Madrid a participantes en protestas mineras, marchas de la Dignidad, y que hace tan sólo unos días golpeaba en Murcia a manifestantes que pedían un cambio en el trazado del AVE.

Demencial que los Mossos d'Esquadra, ya que optaron por desobedecer la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de impedir el referéndum, no actuaran al menos como 'fuerza de interposición' entre la gente y los antidisturbios, evitando así tanto los daños a las personas como el deterioro de la imagen de España en el contexto internacional. Por cierto, ¿alguien recuerda aquellas manifestaciones del 15M en Barcelona contra las que cargaron los Mossos incluso con pelotas de goma que vaciaron algún que otro ojo?

Demencial que ciertos sectores de la izquierda le estén haciendo el caldo gordo a esa colisión de intereses de las respectivas y corruptas derechas nacional (PP) y autonómica (PdCat) que hasta ahora se habían entendido muy bien. Tan bien, que don Aznar de las Azores llegó a "hablar catalán en la intimidad". Y que lo hagan, las izquierdas digo, con la defensa apasionada del 'derecho a decidir', como si esa Cataluña que dispone de autogobierno y fuerza policial armada fuera el Sahara Occidental o la Palestina de los territorios ocupados. 

El colmo de la demencia se pone de relieve cuando todo este empeño en el ejercicio del voto —que desde la perspectiva estricta de los derechos civiles es absolutamente legítimo— iba destinado a "decidir" sobre una chapucera ilegalidad organizada por las propias y bien remuneradas autoridades autonómicas. De manera que para entender este conflicto sin caer también en las redes de la demencia sólo cabe utilizar, o bien un análisis marxiano —de Groucho, naturalmente—, o aplicar cierta aguda observación de Wittgenstein: "Puesto que nuestros objetivos no son elevados sino mediocres, nuestros problemas no son difíciles sino absurdos".

Que algo sea absurdo no significa que no sea susceptible de ser sentido y aclamado con intensidad por grandes sectores de la sociedad. Nos lamentamos de la sequía y del calentamiento global, pero no dejamos de utilizar el vehículo privado. Pues bien, todo este absurdo regional "se ha convertido en el mayor problema institucional de la democracia española y no solo tiene en vilo al Gobierno de Mariano Rajoy, a toda la clase política española y la sociedad catalana sino al conjunto del mundo financiero y empresarial", se puede leer en Cinco Días, que delimita con claridad los principales afectados por el conflicto independentista: junto a la sociedad catalana, el Gobierno, la clase política española y el conjunto del mundo financiero y empresarial. Habría que añadir también a la esfera mediática, pletórica de tertulianos de diverso pelaje encantados de conocerse a sí mismos a cuenta del conflicto.


¿Y qué hay de la ciudadanía española de a pie? ¿Qué hay de la gente que está soportando sobre sus espaldas el coste de la crisis? ¿Acaso no está en vilo la gente que, a través de la merma de sus salarios y los recortes en las los servicios y prestaciones sociales, está pagando tanto los sueldos del Gobierno, de la clase política española como los beneficios del conjunto del mundo financiero y empresarial?


¿Qué hay de los desempleados? Recuerda David Trueba la fecha del 31 de agosto de este año. "En solo esa jornada perdieron su empleo 315.000 personas. Esa fecha vergonzante de récord no conmovió a nadie, pese a que significa un zarpazo al proyecto de vida de una legión de familias, de esa gente que no despierta ni la empatía ni la emoción, ni la solidaridad ni el empeño de los gerentes de la pasta porque están ocupados en otras cosas mucho más significativas para los libros de Historia y su cromo".

España todavía no está rota, pero su sociedad hace tiempo que sí lo está. ¿Podemos, de una puñetera vez, hablar de algo más que de banderas de uno y otro colorín? ¿Podemos hablar de las cosas de comer? De las pensiones, sin ir más lejos. Porque hay pensionistas cuya paga apenas si les llega para llenar la cesta de la compra.

En España (incluyendo, hoy por hoy, Cataluña), la mitad de las pensiones están por debajo del umbral de la pobreza. Un 27% de las pensiones se sitúa por debajo de los 600 euros. Un 23% se encuentra entre los 600 y 700 euros. Y el 50% restante está por encima de los 700. Los nuevos pensionistas del régimen general entran en el sistema cobrando una pensión de unos 1.500 euros de media. 

Según denuncia UGT la pension más habitual se sitúa en el umbral de pobreza: 645 euros
mensuales. De las 9.473.482 pensiones que se abonaron en 2016, el 50% no llegaron a los 677 euros, el límite que marca la exclusión social para 2016 según la Red Española de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social. Las peor paradas son las pensiones de orfandad, ya que el 86% de ellas no supera el umbral de la penuria". Entre los 2,3 millones de pensiones de viudedad, el 69% son pensiones de escasez y entre las pensiones de jubilación, el 40% no supera el umbral de la pobreza. Las mujeres son mayoría entre las pensiones de viudedad (el 89,4%) que son, en general, de menor cuantía.


Además, no sería posible corregir esta injusticia con la actual situación deficitaria de la caja del sistema. Mariano Rajoy y su gobierno han dilapidado el Fondo de Reserva —la hucha— que debería haber sido usado exclusivamente para abordar contingencias puntuales al utilizarlo de manera recurrente para compensar el creciente déficit del sistema. En 2012, Rajoy se encontró con un Fondo de más de 66.000 millones de euros del que hoy sólo quedan 11.602 millones. Con las actuales cotizaciones de los trabajadores, los ingresos del sistema no son suficientes para afrontar las mensualidades del año que viene. Solo está garantizada la extra de Navidad. Y este déficit, no se olvide, está causado por las bajísimas cotizaciónes de un colectivo laboral mermado por el paro y la precarización del empleo por las reformas laborales de Rajoy.

En conjunto, la paga de los pensionistas se deteriora por la reforma aplicada por el Gobierno de Rajoy en virtud (más bien vicio) de la cual, la revalorización anual es de tan sólo el 0,25%. Mientras que en 2017, el Índice de Precios de Consumo ya alcanza el 1,8% en tasa interanual, según el indicador adelantado publicado por el Instituto Nacional de Estadística

Según el simulador de la Autoridad Fiscal, se necesitaría inyectar en el sistema unos 25.000 millones de forma permanente hasta 2022, siempre que se mantengan unas proyecciones razonables de PIB e inflación. Es decir, ese es el dinero que haría falta al año para que las prestaciones no perdiesen poder adquisitivo, dado el déficit que existe de 18.000 millones y que con ese agujero la ley no deja subirlas más allá del mínimo legal del 0,25%. Desde que entró en vigor en 2014, este será el primer año en que los jubilados claramente perderán capacidad de compra.

Ante la inactividad del Parlamento, los sindicatos han empezado a despertar de su letargo. El pasado 30 de septiembre se iniciaron las marchas a favor de Pensiones Dignas convocadas por UGT y CCOO en todo el país, en defensa de una revalorización de las pensiones por encima de la evolución de los precios y de la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Cinco columnas, partidas desde Gijón, Santander, Málaga, Santiago de Compostela y Castellón, tienen previsto confluir en Madrid el lunes 9 de octubre. 

Mientras tanto, sigue sumando firmas la petición iniciada desde este blog en la plataforma Change.org:
 
Las ciudadanas y ciudadanos firmantes de esta petición solicitamos a los parlamentarios de las distintas formaciones políticas del Congreso de los Diputados que alcancen un pacto de Estado en virtud del cual la cuantía de la pensión mínima contributiva y de viudedad sea equiparada al SMI en 2018 (*). Quedando, a partir de ese momento, indexada al SMI a efectos de aplicación automática de futuros incrementos del mismo.
 

 La petición, apoyada ya por más de 85.000 personas, puede firmarse pinchando en este enlace



Éxito de la Marca España de Rajoy.
Otro éxito de la marca España




domingo, 10 de septiembre de 2017

España, aumenta la brecha social entre ricos y pobres

"Los pobres son pobres porque no invierten", reza un cruel aforismo económico. Pues bien, los ricos no sólo son ricos gracias a su sabiduría inversora, sino también porque apenas pagan impuestos para mantener las cuentas generales del Estado.


Al gobierno de Rajoy le ha venido de perlas el ruido mediático derivado del conflicto independentista —que enfrenta a una parte de Cataluña con el resto del Estado— para tender una cortina de humo que esconda tanto el lodo de la corrupción que anega al Partido Popular como la realidad socioeconómica del país. Una realidad caracterizada por un continuo crecimiento de la desigualdad. 

Con todo este ruido se habla poco de las principales preocupaciones de la mayoría de la población: para empezar, el paro que no cesa y es motivo de una de las grandes vergüenzas nacionales: el hecho de que siete de cada 10 hogares no consigan llegar a fin de mes con sus ingresos. Circunstancia puesta de relieve por Cáritas. Si el independentismo catalán supone un riesgo de ruptura de una parte de España, la desigualdad constituye una herida que escinde el tejido social. Una brecha que se ensancha día a día al comprobar que esta indignante pobreza convive con la insultante riqueza que posee una minoría. Riqueza que aunque fuera legítima es insultante por insolidaria.

En España hay 57.218 millonarios, personas que declaran tener una base imponible en el impuesto sobre patrimonio superior a 1,5 millones de euros. Han aumentado un 1% respecto a 2014 y un 28% desde 2011. En concreto, el número de superricos ha crecido un 24% desde el inicio de la recuperación económica. Son las 549 personas que declaran tener un patrimonio superior a 30 millones. 

"Los pobres son pobres porque no invierten", reza un cruel aforismo económico. Pues bien, los ricos no sólo lo son gracias a sus inversiones, sino también porque no pagan impuestos para mantener las cuentas generales del Estado. a título de ejemplo, los superricos se ahorraron 273 millones de euros en Impuesto de Patrimonio en 2015. Las bonificaciones autonómicas permitieron ese ahorro, la mayoría en la Comunidad de Madrid, a 350 de esos multimillonarios.

Los datos de la Encuesta Financiera de las Familias, de 2014, indican que los estratos más pobres de la sociedad española perdieron más riqueza durante la crisis que el 10% más rico. La riqueza neta media del 25% más pobre de la población perdió un 108% de su patrimonio entre 2008 y 2014 (de tener 14.800 euros a promediar deudas por 1.300 euros). El 10% más rico apenas perdió un 4% de su riqueza. 

Asimismo, el ruido independentista está haciendo que pase desapercibido otro hecho indignante: según el Banco de España, sólo se recuperarán 14.275 de los 54.353 millones del rescate público a la banca. Computando todas las ayudas, la reestructuración del sistema financiero español ha costado 62.295 millones de euros desde 2009 hasta el cierre de 2016. El grueso de ese dinero se destinó a salvar las cajas de ahorro que, una vez saneadas, se vendieron o fusionaron con distintas entidades financieras. Como las inyecciones fueron previas a la venta es lo que hace prácticamente irrecuperable el dinero comprometido. Las ayudas públicas recuperadas son por ahora de 3.873 millones de euros, alrededor de un 7% de lo gastado si no se tiene en cuenta la aportación que hizo el Fondo de Garantía de Depósitos. En el mejor de los casos, el Estado espera embolsar 10.402 millones por operaciones pendientes. 

El Banco de España estima que el importe "recuperable" por la venta de la participación en Bankia y BMN será de unos 9.800 millones de euros arrojando grandes pérdidas a las arcas públicas.

¿A dónde fueron los 62.000 millones de euros del rescate financiero? A través de este enlace a
eldiario.es se accede a los datos relativos a la distribución de las ayudas financieras a las entidades financieras rescatadas y destino final tras la reestructuración bancaria. 

Por lo que afecta al ruido mediático y político de esta temporada, poco tengo que decir. En defensa de la Renta Básica de Ciudadanía, universal e incondicional tengo escrito, y me reafirmo en ello, que es el primer paso en la senda que conduce a un Estatuto de Autonomía Personal para todos los habitantes de la España plural. Para ello, es preciso que los movimientos sociales que luchan contra la pobreza y contra la precariedad laboral exijan que los gobernantes aborden con valentía, sin complejos neoliberales ni gazmoñerías identitarias, la tarea civil de aumentar el grado de libertad real de las personas poniendo fin a las situaciones de pobreza. Porque, con independencia de la bandera a cuya sombra transcurra su existencia, un pobre nunca podrá ser un ciudadano libre, pues la única nación en la que está abocado a vivir será el Reino de la Necesidad.




jueves, 17 de agosto de 2017

Tots som Barcelona i Cambrils... y Nigeria, Egipto...


En estas horas trágicas que atraviesa Barcelona, expreso desde aquí mi más profunda y conmovida solidaridad con las gentes de una ciudad donde he vivido momentos intensos de amistad. Una ciudad donde están la agencia editorial y algunas de las casas editoras que han dado mis libros a la luz de la estampa. Solidaridad, también, con todos los pueblos del mundo [días antes hubo masacres en Nigeria y Burkina Fasso], que sufren el terror ciego sembrado por la mano de la intolerancia. Todos los que alguna vez hemos paseado por esa Rambla alegre, diversa y abierta al mundo, hoy triste escenario de muerte, todos formamos parte de su espíritu cosmopolita. Tots som Barcelona i Cambrils.   




El terrorismo fundamentalista de corte islámico no sólo atenta contra europeos. Lo hace con mayor intensidad contra los habitantes de territorios cuya población es musulmana. Y a menudo, de condición muy pobre.

De los 72.000 muertos en atentados yihadistas entre los años 2000 y 2014, más de 63.000 fueron musulmanes. Un tercio de los 86 muertos en el atentado de Niza eran musulmanes. Según Amnistía Internacional, al menos 381 civiles han muerto a manos de Boko Haram desde abril de 2017 en Camerún y Nigeria en medio de un aumento en los atentados suicidas con explosivos.

En toda la región del lago Chad, millones de civiles necesitan ayuda humanitaria urgente a consecuencia de la violencia de Boko Haram. En total son 2,3 millones de personas las que han visto desplazadas en toda la región. Esto incluye 1,6 millones de personas refugiadas e internamente desplazadas en Nigeria y 303.000 en Camerún. Otras 374.000 están desplazadas en Chad y Níger. 



Noviembre 2017:
Nigeria: Al menos 50 personas murieron en un atentado suicida en una mezquita en el noreste del país , en la región de Adamawa, informaron a Efe fuentes policiales. Se sospecha que el autor del ataque, un adolescente, era miembro del grupo yihadista Boko Haram.
Egipto: Un atentado en una mezquita en el norte del Sinaí causa al menos 270 muertos. Los terroristas han puesto una bomba y han abierto fuego durante el rezo central del mediodía. Hay unos 120 heridos